El Castello Sforzesco, museo artístico

Castillo Sforzesco 1

Si hay una visita recomendable en Milán, aparte del Duomo, ese es el del Castillo de los Sforza, el castello Sforzesco.

En Milán hay mucho que ver, arte por doquier, como en casi cualquier ciudad italiana, como la Pinacoteca de Brera, como Santa María della Grazie y su “Última Cena“, o como tantas y tantas iglesias. Sin embargo, este castillo ofrece la magnífica conjunción y prestancia de la arquitectura de las fortalezas, con el hecho de albergar en su interior, en sus museos, todo un catálogo de arte de doce siglos de Historia.

Construido entre los años 1358 y 1368 por la familia de los Visconti, la fortaleza inicial acabó prácticamente destruida cuando esta familia cayó en desgracia. Incluso convertida en prisión durante unos días, terminó transformada en palacio ducal como residencia del último de los descendientes de esta familia a fines del siglo XIV. Tras su desaparición y la formación de la República Ambrosiana, el castillo fue demolido.

La llegada al poder de los Sforza hizo resurgir el castillo. Ludovico Sforza fue uno de los grandes mecenas de Milán en tiempos del Renacimiento. Junto con su esposa, Beatrice d’Este lucharon por hacer de la ciudad y de su recién reconstruido palacio, el centro de la vida social europea además de una de las cortes más ricas y populosas de todo lo que hoy es Italia.

Sin embargo, sus enfrentamientos con los franceses acabaron con su expulsión del Ducado en el año 1499. Estuvo durante unos años en manos francesas hasta que en 1515 el emperador Carlos I de España y V de Alemania derrotó a los franceses en Pavía y les devolvió a la familia el Milanesado. A la muerte del último Sforza, Francesco II, finalmente el territorio fue anexionado al imperio de Carlos I.

no acabaron ahí sus vicisitudes pues el castillo también estuvo en manos austríacas cuando Eugenio de Saboya, en nombre del emperador Francisco José I, invadió Lombardía. Pasaría así a la corona imperial de Austria en el año 1706 donde estaría hasta la total unificación de Italia.

No obstante, hubo un breve periodo intermedio en que Milán y su castillo perteneció a las tropas napoleónicas, que lo usaron de acuartelamiento para las tropas. Corría el año 1800 cuando invadieron el territorio lombardo.

En 1815 volvería a manos austríacas hasta que un levantamiento popular contra los extranjeros en el año 1848 lo devolvió a manos milanesas.

A pesar de ser considerado como un símbolo de pasadas tiranías, y a pesar de las peticiones populares que hubo, el castillo se restauró a fines del siglo XIX, y terminó siendo convertido en lo que hoy día es, un magnífico museo.

Castillo Sforzesco 2

Alberga diferentes colecciones artísticas y museos en su interior:

  • Museo de Arte Antigua, con esculturas y frescos del medievo, y Renacimiento. Aquí se encuentra, entre otros, la Piedad Rondanini.
  • – Una pinacoteca con más de 1.500 obras de entre los siglos XIII y XVIII.
  • – Un museo egipcio
  • – Un museo de prehistoria
  • – Un museo de artes decorativas con obras de los siglos XI al XVIII.
  • – Un museo de Instrumentos Musicales.
  • – Un museo de Muebles.

Es fácil llegar hasta el museo, tanto con transportes públicos como a pie. Yo escogí ir paseando para así disfrutar del bullicio y del ambiente de Milán. El paseo hasta o desde el centro de la ciudad es de unos 30 minutos a marcha más o menos rápida, pero si escogéis ir en bus, metro o tranvía, éstas son las líneas:

  • Metro: Cadorna, Cairoli, línea M1; Cadorna, Lanza, línea M2
  • Bus: líneas 18, 50, 37, 58, 61 y 94.
  • Tranvía: líneas 1, 2, 4, 12, 14 y 19.

Para visitarlo, aquí tenéis la información necesaria:

  • Abre diariamente
  • Horarios:  de 7 a 18 h. en invierno, y de 7 a 19 h. en verano. (los museos cierran media hora antes)
  • Precios:
    • La entrada al castillo es gratuita
    • Precios de los museos:
      • Entrada completa: 3 euros
      • Media entrada: 1,5 euros

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Categorias: Visitas en Milán



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